Visual Thinking

Visual Thinking: ¿Qué es el pensamiento visual y cómo las empresas pueden aprovecharlo?

Por Claudina Cortéz – Desarrolladora Full Stack en Notus

Fuente: Libro Visual Thinking Works» por Rafa Vivas (2021)

¿Recuerdas esa sensación de ver tu nombre subir los escalones de una colorida escalera de progreso mientras estabas en el colegio? Yo sí. Fue en quinto grado cuando mi maestra colocó una escalera en el salón de clases para mostrar nuestro progreso a lo largo del año escolar. Y de alguna manera, sin que nadie lo supiera en ese momento, esa simple escalera de progreso desencadenó un cambio radical en mi rendimiento académico. Ahora, como adulta, me doy cuenta de que fue mi primera experiencia con el poder del pensamiento visual.

¿Qué es el pensamiento visual? 

El pensamiento visual, también conocido como visual thinking, es una metodología que se define por el uso de imágenes lógicamente organizadas con el objetivo de ayudar a las personas a comprender y alcanzar prácticamente cualquier objetivo. 

Para comprender mejor el término, te proponemos un ejemplo: Imagina que tienes el sueño de abrir tu propio negocio. Un café acogedor y encantador donde las personas puedan disfrutar de deliciosos cafés, pasteles y momentos de descanso. Quieres crear un lugar único que refleje tu pasión por el café y brinde a tus clientes una experiencia memorable. Diseñas la zona del café, visualizas la disposición de las mesas, la barra de café, la decoración y el ambiente que deseas crear. Posteriormente, decides materializar tus ideas. Si eres arquitecto y diseñador de interiores, no hay mayor dificultad, ya que tienes en mente una idea muy clara de lo que quieres y lo crearás tal cual lo deseas. Pero si no es así, tendrás que comunicar a los expertos cómo es el entorno acogedor y estéticamente atractivo que tanto deseas. Es aquí donde el visual thinking entra en la ecuación.

Objetivo de la metodología

El objetivo de esta metodología, como se puede notar, es lograr que un grupo de personas tenga una misma imagen mental. En el caso concreto del ejemplo, es que los arquitectos y los diseñadores comprendan a cabalidad lo que tú imaginas.

Fuente: Libro Visual Thinking Works» por Rafa Vivas (2021)

En el caso de los entornos empresariales en los que se desarrollan soluciones adaptadas a las necesidades de los clientes, el equipo encargado a menudo mantiene largas conversaciones en las que se utilizan palabras complejas y se establecen tareas poco claras que no se comprenden fácilmente. ¿No suena bien, verdad? Ante esto, es importante buscar acortar estas brechas que colocan a todos o a algunos integrantes de estos equipos a distancia de lo que es el proyecto y la mejor manera de abordarlo. En mi opinión, adoptar esta metodología facilita el proceso de comprensión de los proyectos y la búsqueda de soluciones. Estoy segura de que se notará cómo los integrantes del equipo de trabajo se sentirán de una mejor manera y el proceso será mucho más enriquecedor, y los resultados más significativos.

¿Cómo se hace esto en la práctica?

Una de las mejores maneras de utilizar esta herramienta de manera óptima, es contar con dos personas: un facilitador y un visual thinker. El facilitador se encargará de abordar el problema junto con el equipo, formulando preguntas pertinentes. Por otro lado, el visual thinker plasmará las ideas que los equipos vayan expresando a través de imágenes, diagramas y otros recursos visuales.

Para utilizar esta metodología, estos expertos convocarán reuniones con una duración específica y una agenda claramente establecida. El facilitador, que conoce el proyecto en detalle, buscará explicar las necesidades de los clientes.

Después de explicar el proyecto, cada miembro del equipo, e incluso el facilitador, creará una imagen de lo que entendió de la explicación. El objetivo es dejar de lado la imagen que todos tenemos en nuestra mente y adquirir el mapa común que todos construimos.

Luego, el facilitador comienza a hacer una serie de preguntas a los integrantes del equipo y el visual thinker comenzará a plasmar a través de mapas mentales, diagramas, dibujos, secuencias, metáforas visuales o sketchnoting – de acuerdo a lo que más convenga – lo que los integrantes del equipo entienden del proyecto. De esta manera, las cosas se conectarán entre sí. Los miembros comenzarán incluso a considerar cómo expresar sus ideas a través de imágenes, lo que impulsará su creatividad y permitirá descubrir conexiones que antes no se habían visto.

Herramientas del Visual Thinking

A continuación, definiremos de manera breve algunas de las herramientas utilizadas por el visual thinker.

  • Mapas mentales: Son representaciones gráficas de conceptos e ideas organizados alrededor de una idea principal.
  • Diagramas: Son representaciones visuales que muestran las relaciones y la estructura entre los elementos.
  • Dibujo: Son representaciones visuales hechas a mano alzada utilizadas para transmitir ideas y conceptos.
  • Secuencias: Son representaciones gráficas que muestran la sucesión o el orden de los eventos, pasos o procesos.
  • Metáforas visuales: Son representaciones visuales de conceptos abstractos o complejos utilizando imágenes o elementos visuales.
  • Sketchnoting: Es una técnica de tomar notas visuales durante conferencias o presentaciones utilizando dibujos, texto y elementos visuales para facilitar la síntesis y retención de información.

Al utilizar estas herramientas, se sugiere utilizar las paredes como una extensión del cerebro de los miembros de cada equipo, reemplazando los diagramas por lo que antes se explicaba en una presentación extensa y, muchas veces, tediosa.

Aspectos a considerar

Otro aspecto a considerar aparte es la ubicación donde se llevan a cabo las reuniones. Hacer que el movimiento sea factible es importante. Las oficinas para reuniones a menudo son pequeñas. Si la expansión de la oficina resulta complicada, una solución sería quitar las mesas de trabajo. Otra consideración importante es elegir muebles con ruedas para que los empleados puedan moverse fácilmente.

La intención es considerar lo mencionado anteriormente e implementar gradualmente la metodología del visual thinking con el objetivo de alinear a los miembros en torno a una imagen común. Esto permitirá que todos comprendan el proyecto y las necesidades del cliente, estén de acuerdo con la solución encontrada y conserven una imagen unificada del proyecto. Además, facilitará la memorización de las estrategias.

Como se puede apreciar, esta metodología tiene como objetivo transformar la cultura de las empresas para que podamos disfrutar de nuestro trabajo, convertir las organizaciones en lugares más creativos y eficientes, y contribuir a que los entornos profesionales sean más humanos y productivos. Una organización que respalde esta forma de trabajo debe tener estrategias más claras y un equipo humano más cohesionado.

¿Podría ser un pensador visual?

De acuerdo con el autor del libro «Visual Thinking Works», no es necesario ser un artista para ser un pensador visual. Utilizando imágenes o diagramas, el pensador visual puede conceptualizar ideas sin buscar la belleza. Su objetivo principal es ayudar a los equipos a través de imágenes. Si deseas convertirte en un pensador visual, debes estar dispuesto a experimentar con nuevas ideas y técnicas. Al practicar regularmente y adquirir habilidades específicas, podrás mejorar tu capacidad de pensar visualmente de manera más efectiva y obtener beneficios como mejorar la comunicación, fomentar la creatividad, facilitar la toma de decisiones, retener información y promover la colaboración y la alineación en el entorno empresarial.

¿Cómo aplicamos el pensamiento visual en Notus?

El pensamiento visual es beneficioso para las empresas porque mejora la comunicación, estimula la creatividad, facilita la toma de decisiones, ayuda a retener información y fomenta la colaboración y la alineación. Al incorporar el pensamiento visual en su cultura, las empresas pueden obtener una ventaja competitiva al fomentar la claridad, la eficiencia y la innovación en sus operaciones diarias. Se puede utilizar no solo para proyectos complejos, sino también para ilustrar el presente y el futuro de las empresas, como plantillas para visualizar un plan, entre otras cosas. 

Cuando intentamos comprender un problema en Notus, utilizamos el pensamiento visual. En el diseño de bases de datos, usamos un tipo de herramienta de visualización llamada diagrama entidad-relación, para representar las entidades, sus atributos y las relaciones entre ellas. Además, creamos prototipos de las aplicaciones utilizando herramientas de diseño de interfaces de usuario, donde comunicamos de forma visual lo que tenemos pensado en nuestras mentes. Esto ha permitido tener una comunicación aún más clara entre nosotros, ya que la estructura, el diseño y la interacción de una aplicación o sitio web se pueden visualizar y representar de manera gráfica. 

Dado que los desarrolladores, los miembros del equipo de diseño y otras partes interesadas pueden ver cómo se verá y funcionará la interfaz antes de su implementación, esto facilita la comunicación. El enfoque visual permite ver las actualizaciones en tiempo real, lo que permite realizar cambios y ajustes más rápidamente. El repetir y mejorar hasta que se encuentre una solución satisfactoria, es una de las ventajas que se pueden percibir en los procesos de desarrollo. El pensamiento visual ayuda a los miembros del equipo y las partes interesadas a comprenderse, lo cual en mi opinión, es realmente significativo e importante tanto para la empresa como para los equipos de trabajo. 

Lista de fuentes utilizadas:

  • «Visual Thinking Works» por Rafa Vivas.
  • «Visual Doing» por Willemien Brand.